viernes, 28 de mayo de 2010

TOCO A LA PUERTA...


Toco a la puerta del sarcasmo, para verificar lo nefasto de su ironía,
 Sobre la mesa  de su incredulidad abismante, le entrego su  ignorancia y  lo malo de lo  vivido, 
Lo culpo de  la ambición de un destino borrado en la memoria de un errante, que imposibilitado de recuerdos, viaja hacia el edén de su  alma, para encontrar la respuesta al ciclo mitológico de vida, muerte y olvido.

martes, 11 de mayo de 2010

ESPERANDO EL OCASO...


Esperando el ocaso, diviso el naufragio previsto, para el arranque silencioso de tu huida esperada,
con un adios repentino, me dejas preso en la neblina  prestada de los pensamientos imaginarios,
atrapando mi alma en el resplandor dorado de  sueños esfumados,
me sumerges en la tenue luz de una falsa primavera,  que seduce mis sentidos en el elixir de la dulce rendición, para luego abandonarme en la orilla desolada de una  playa desierta, transformandola en una trizte decepción.  

jueves, 6 de mayo de 2010

...PASOS

pasosPASOS…..


Voy contando mis pasos, anhelos del mañana, con la certeza infinita de quien razona mil veces
Me ataca la duda…
Maldito miedo incontrolable de quien cuelga en la viga con un público presente que con su aplauso ausente, reciente mi desespero….
…..(vacilo de los débiles creo)…
Vuelvo a contar mis pasos en la línea imaginaria de un cuento inventado de una historia ya narrada, con el cansancio de una falsa idea, de una mentira verdadera,
 Me inclinó ante ti para enjuagar mis ojos en el brillo de tu inocencia, develando el misterio del  silencio  irónico, que prófugo sonríe desde su puerta.

miércoles, 5 de mayo de 2010

ENTRE SOMBRAS Y REFLEJOS


ENTRE  SOMBRAS Y REFLEJOS

Testigo de una suerte echada, de sueños respirados e ilusiones robadas,

 Te alzas frente a mi erguido, recriminándome la inexistencia vacía y olvidada en la nebulosa de tus vagos recuerdos, 

Entre reproches trato de alcanzar tu tristeza, deteniéndome un instante  evocó cautivado tus horas desvanecidas de una vida sin gloria, de reflejos relampagueantes, de esperanzas inconclusas de dolores no sellados, 

Con una mascara arrancas de un destino ineludible, disfrazándote de virtudes, ocultando entre tus sombras la aflicción de tu pena, 

Vas devorando cada paso, cada huella, entre las tempestades inclementes y los dados mal tirados, 

Te ríes y juzgas con tu bendita inmortalidad, con la tranquilidad de saber que tu historia está escrita, que tu ventura es un reflejo, 

Condenando al destierro de tus tinieblas, una mente quebrantada sin amanecer y sin recuerdos.